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Category: Pastoral Diocesana

CONSAGRADOS A DIOS, CONSAGRADOS PARA SIEMPRE

“Ven Espíritu Santo y llena los corazones de tus fieles”.

LEÓN GTO., a 12 de junio de 2011.- “Y sobrevino un fuerte estruendo y entonces se posó sobre cada uno de ellos el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego”, esto sucedió en Pentecostés según lo narra los Hechos de los Apóstoles, y esto mismo se vivió el domingo pasado, Domingo de Pentecostés para la Iglesia universal, ya que en la Catedral de León, bajo la mirada de la Madre Santísima de la Luz, el Espíritu Santo lleno de fuego y de sus dones a cuatro jóvenes que se consagraron como sacerdotes de esta Iglesia Diocesana.

Grande fue la alegría que en este día vivieron centenares de personas que presenciaron la ordenación presbiteral de cuatro jóvenes que valiente y decididamente dieron el “sí” al llamado que Dios les hizo para entregar su vida en esta vocación tan sublime. La Misa de ordenación fue presidida por el Sr. Arzobispo Dn. José Guadalupe Martín Rábago que fue acompañado por el Sr. Obispo Auxiliar Dn. Juan Frausto Pallares, por los sacerdotes formadores del Seminario Diocesano de León y por varios sacerdotes más.

A la Santa Misa asistieron los familiares y amigos de cada uno de los elegidos para el Orden sacerdotal y la Catedral lució llena de fieles. Los cuatro nuevos sacerdotes que “el Espíritu Santo regaló a esta Diócesis en este día”, según afirmó el propio Arzobispo son: Germán Barroso Moreno originario de Silao, David Salazar Monjaraz de Ciudad Manuel Doblado, Jorge Borja Vargas de Irapuato y Jesús Emmanuel Hernández Juárez de Romita.

Cada uno de los ordenados fue entregado por sus padres y familiares para el servicio ministerial en la Iglesia y fueron recibidos fraternalmente por el Sr. Arzobispo y todo el Presbiterio diocesano. Dentro de la celebración se realizó todo el rito de ordenación. Después de presentar al pueblo de Dios a cada candidato al Orden sagrado, todos fueron aceptados por la Iglesia mediante el testimonio de los fieles y de sus formadores.

Ya como elegidos, y después de la homilía, hicieron pública sus promesa de vivir la pobreza, castidad y obediencia y entonces se realizó uno de los gestos más antiguos y de mayor belleza y profundidad teológica, la postración, momento en que los cuatro elegidos se colocaron rostro en tierra para pedir a todos los santos de Dios su intercesión ante la inmensidad del Don que iban a recibir.

En seguida, el Sr, Arzobispo le impuso en silencio las manos a cada uno de los elegidos para transmitir la fuerza y los poderes del Espíritu Santo para la misión propia del sacerdote, y después hicieron lo mismo cada uno de los sacerdotes presentes para después hacer la oración de ordenación donde se le implora a Dios que agregue a estos elegidos al número de sus consagrados.

“Ser sacerdote significa ser tomado del mundo e ir configurándose con Cristo día a día”, así definió al sacerdote el Sr. Arzobispo al comienzo de su predicación,  además hizo referencia a la obligación cristiana que tienen todos los sacerdotes de ser testimonio de entusiasmo para que los jóvenes hoy puedan ver y descubrir al sacerdocio como una verdadera opción de vida por la que pueden realizarse y ser felices.

Después vinieron momentos interesantes en los que se revistieron a los nuevos sacerdotes con bellos ornamentos rojos retirándoles la indumentaria propia del diácono que hasta entonces llevaban. Después, otro momento importante fue la unción de las manos con el Santo Crisma con lo que las manos del sacerdote quedan consagradas de por vida para transmitir la presencia sacramental de Cristo, especialmente en la sagrada Eucaristía, su Don más preciado.

Después todos recibieron el cáliz y el Evangeliario para completar el rito de sus funciones como pastores. Finalmente el Sr. Arzobispo en un gesto de reconocimiento y humildad, recibió a cada uno con un ósculo de paz (abrazo) y besando las manos sacerdotales de los cuatro nuevos presbíteros para luego presentarlos a la comunidad y encomendarlos a la oración de todo el pueblo.

La Misa como tal prosiguió de manera ordinaria y al finalizar el padre Germán tomó la palabra y a nombre de sus compañeros de ordenación agradeció a cada uno de los que intervinieron en su proceso por su grande e importante aportación, por supuesto principalmente a Dios y a sus familias.

Terminada la Santa Misa los nuevos sacerdotes se trasladaron a su lugar de origen para compartir y celebrar este gran acontecimiento con sus seres queridos y realizar el tradicional besamanos en sus comunidades.

El sentir de los nuevos presbíteros.

Sr. Pbro. Germán Barroso Moreno.

De verdad es un día de mucha alegría, al principio, antes de la ordenación, traía muchos nervios, miedo, pero ahora que ya terminó la celebración uno dice, ya no puedo ser el mismo, ante este acontecimiento tan maravilloso y tan grande, introducirse al misterio del amor de Dios a través del sacerdocio creo que es el regalo más grande que Dios nos puede dar aún en nuestra pequeñez, aún en nuestra miseria.

Sr. Pbro. David Salazar Monjaraz.

Me siento muy alegre, muy contento porque por fin vi realizado el anhelo con el que algún día entré al Seminario hace ya 10 años aproximadamente, pero también conciente de la carga, de la gran responsabilidad que es el sacerdocio y también conciente de que no la llevaré yo sólo sino que Cristo siempre estará con nosotros, pues Él nos ha elegido y Él sabe que somos imperfectos y nos ayudará a alcanzar esa perfección cada día, nunca nos dejará solos siempre estaremos con Él, nosotros nos debemos a Él y porque Él nos ha querido participar de su sacerdocio, pues Él es el único sacerdote nosotros únicamente participamos de ese sacerdocio, y por lo tanto nunca nos abandonará, estoy con esa conciencia y con temor pero confiado ante lo que viene, ante la voluntad de Dios que ha de manifestarse en el futuro, no sé lo que me espere pero voy con esa conciencia de a donde el Señor me envíe, donde el Señor me ponga allí cumplir la voluntad del Señor y ser feliz.

Sr. Pbro. Jorge Borja Vargas.

Tengo una alegría inmensa, son muchos los sentimientos que hay en el corazón pero sobretodo agradecimiento con Dios porque se ha fijado en mi, porque ha puesto su mirada en esta pequeñez y que pues a través de mi quiera hacer grandes maravillas.

Sr. Pbro. Jesús Emmanuel Hernández Juárez.

Me siento súper feliz, muy contento de haberme configurado con Cristo sacerdote, esto es lo que yo quería desde entré al Seminario y ahora que me ordené se me vinieron a la mente todos los momentos del Seminario, cuando entré, desde que quise entrar, las dificultades que tuve y me siente realizado, me siento pleno, feliz por lo que Cristo me ha dado.

MARCHA PASTORAL CAMPESINA A CRISTO REY

“La Fe que nos une a ti Señor, nos da fuerza para construir tu reino en la vida del campesino”.

SILAO GTO., 11 de junio de 2011.- Más de mil campesinos se dieron cita en el Cerro del Cubilete para llevar a cabo su Marcha al Monumento de Cristo Rey.

Tal Marcha, según el P. Eduardo Hernández, Responsable de la Pastoral de los Campesinos en nuestra Diócesis, viene a culminar toda una serie de trabajos y campañas que se han realizado dentro de la Pastoral Campesina: la mujer, los ancianos, los jóvenes y la familia. Todo este trabajo realizado ha fructificado en un mayor aprecio y conocimiento del Campesino sobre su Dignidad como persona y vocación de bautizado.

La Marcha se llevó de diferentes maneras; unos a pie, otros a caballo, otros corriendo y cientos más en camiones. Pero todos con la firme convicción de llegar al Santuario de Cristo Rey  a dar gracias y pedir, con mucha fe, las lluvias abundantes para los campos.

Fue toda una fiesta de júbilo y fe la llegada de todos al atrio del Santuario de Cristo Rey: los coros se unieron, los ancianos aplaudieron, los jóvenes gritaron y cantaron. Todos ellos ataviados con su paliacate en la frente con la consigna: Vida y Libertad.

Luego comenzó la procesión para iniciar la Eucaristía, la cual fue presidida por el Sr. Cura Alfonso Arenas, quien desde el comienzo de la Misa dejó muy en claro los fines de la peregrinación, subrayando sobre todo, el pedir a Dios el agua para los sembradíos.

Al término de la Eucaristía se tuvo una convivencia en la plaza de la Ermita Expiatoria para de ahí regresar a sus distintas comunidades a seguir trabajando en la Evangelización.

Finalmente, el P. Eduardo también comentó que se les hizo la invitación a varias parroquias más que tienen en su población personas campesinas, más no hubo una respuesta positiva al llamado y es así que solo peregrinó la Parroquia de Santa María de Guadalupe de Romita con sus poco más de 50 comunidades.

TIENEN ASAMBLEA DECANAL SOBRE PDP

Rumbo a la Asamblea Diocesana…

CD. MANUEL DOBLADO GTO., 11 de junio de 2011.- Con mucha serenidad y responsabilidad los Coordinadores y Animadores del Plan Diocesano de Pastoral de las parroquia del Decanato de San Pedro se reunieron en la parroquia que ostenta el mismo nombre en Cd. Manual Doblado para llevar a cabo su Asamblea de Decanato en vistas a la Asamblea General Diocesana que se llevará a cabo el próximo 25 de junio y que cerrará el trabajo de la tercer Campaña dentro de la segunda etapa del Plan Diocesano de Pastoral.

Las parroquias de San Pedro Piedra Gorda, Nuestra Señora de la Merced, San Juan Evangelista, Nuestra Señora de la Candelaria, El Señor de la Buena Muerte y Nuestro Padre Jesús previamente ya habían llevado su Asamblea parroquial y enviado los resultados al Decano Sr. Cura Andrés Vázquez, quien se dio a la tarea de hacer el vaciado y presentarlo en la Asamblea.

Al evento también asistieron los Párrocos y Vicarios de las parroquias anteriormente señaladas, lo que le dio todavía más un tiente muy especial a la Asamblea.

La Asamblea comenzó a las 4 de la tarde con el arribo de los participantes. A las 4:30 el Sr. Cura Ignacio Dorantes expuso el Santísimo para durante media hora pedir a Dios por el éxito de los trabajos de la Asamblea. A las 5 de la tarde comenzaron los trabajos de la Asamblea y estuvieron coordinados por el Sr. Cura Andrés Vázquez, Decano y el Sr. Cura Francisco Peñaflor, Coordinador de la Pastoral Social de aquella zona. Ya de los aspectos prácticos el anfitrión Sr. Cura Joaquín Reyes fue el responsable.

Luego de la presentación del vaciado de las parroquias, por equipos de trabajo se dividieron para trabajar sobre él material propuesto por la Dimensión para presentarlo, posteriormente y que con el se trabaje en la Asamblea Diocesana.

La Asamblea concluyó alrededor de las 7 de la noche y tanto sacerdotes como laicos volvieron a sus comunidades con la convicción de seguir trabajando el aspecto social en sus parroquias.

FESTEJA PARROQUIA DE LA ALDEA AL SEÑOR DE LOS TRABAJOS

“El Cielo es una forma de vivir, es un estado de vida y cuando Cristo Resucitó Dios le regaló ese estado de vida”.

LA ALDEA GTO., 5 de junio de 2011.- Con gran alegría y júbilo los fieles de la Parroquia del Señor de los Trabajos en la Aldea recibieron la visita del Sr. Arzobispo José Guadalupe Martín Rábago, quién presidiría la misa principal de la festividad de sus Santo Patrono.

Con danzas, torito, banda, pólvora y porras, varias decenas de fieles y el Sr. Cura Estanislao Vargas esperaron al Prelado para acompañarle hasta el Templo Parroquial. A su arribo el Sr. Arzobispo saludó personalmente a algunas personas, especialmente los niños que recién habían hecho su Primera Comunión.

Luego durante su recorrido por la calle principal Mons. Martín Rábago fue saludando a los fieles que de manera respetuosa se descubrían la cabeza y saludaban o aplaudían. Al llegar al Templo tuvo un momento breve de oración ante el Santísimo para luego iniciar la Eucaristía.

Inmediatamente después de la Procesión de Entrada, el Delegado de la comunidad de la Aldea, Sr. Gabino, dirigió unas palabras de bienvenida al Sr. Arzobispo.

En su Homilía, primeramente dirigió estas palabras a toda la comunidad: “Una vez más me encuentro entre ustedes acompañándoles en sus festejos a esta admirable imagen que preside, desde luego, el Templo Parroquial, pero que preside sobre todo la vida de esta comunidad desde hace mucho tiempo. Vengo también, como ustedes, a encomendarme a Él, a ponerme bajo su protección y a pedirle que me ayude a cumplir mi vocación, mi vocación de obispo, como también ustedes, en ese sentido, piden que el Señor les ayude a cumplir su vocación de esposos, de padres de familia, de hermanos, de trabajadores de los diferentes trabajos”.

Posteriormente centró su Homilía en la Ascensión, Festividad que celebraba toda la Iglesia el domingo pasado y explicó que ese “Cielo” no es algo material, que está más allá de las estrellas, sino que es una forma de vivir que se debe comenzar a practicar desde ahora: “No es que el Cielo sea un lugar muy, muy alto, tan alto que no podemos nosotros llegar hasta allá. No es así, no es un lugar. El Cielo es una forma de vivir, es un estado de vida y cuando Cristo Resucitó Dios le regaló ese estado de vida, esa forma de vida. Cristo Resucitado ya no pertenece a este mundo terreno: ya no se cansa, ya no tiene frío, ya no tiene hambre, ya las paredes no lo pueden detener…Resucitado tiene una vida celestial”.

En este mismo sentido invitó a los fieles a no creerse de las personas que dicen y según ellos saben qué día será la Segunda Venida de Cristo y con ello el fin del mundo.

En la segunda parte de la Homilía el Arzobispo habló acerca de la Iglesia. Para ello se valió de la comparación de una barca que va atravesando por el mar. Señaló que en ocasiones pareciera que las “tormentas” son muy fuertes y que la barca se hunde, pero que es gracias al Espíritu Santo que esta barca se mantiene a flote.

Ya para concluir su Homilía invitó a toda la comunidad a esforzarse diariamente para redoblar esfuerzos, ante el clima de inseguridad que se presenta en todo el país, para acompañar a los adolescentes y jóvenes.

Ya para terminar la Eucaristía el Sr. Cura Estanislao agradeció al Sr. Arzobispo su visita.

SOLEMNIDAD DE NUESTRA MADRE SANTÍSIMA DE LA LUZ; PATRONA DE LA ARQUIDIÓCESIS DE LEÓN

“Madre Santísima, Virgen María, ahuyenta del pueblo la herejía”

LEÓN GTO., a 08 de junio de 2011.- Con una hermosísima Catedral Basílica, llena de flores, de fieles, de fe y de mucha fiesta, se celebró con toda solemnidad la celebración en honor a la muy querida Madre Santísima de la Luz, patrona de la Diócesis de León. Desde muy temprano comenzaron a llegar fieles que querían estar presentes en la celebración de la Santa Patrona diocesana, por ello muy pronto se vio abarrotada la Catedral dedicada a la Virgen María.

La comunidad de fieles llegó como cada año para visitar a la milagrosa imagen que ha protegido a la Ciudad de tantos males como inundaciones y epidemias, por lo que el sentido de gratitud que mueve a los feligreses y devotos de María es el principal sentido que tiene su peregrinación a la Catedral de Nuestra Madre Santísima de la Luz que desde el 2 de julio de 1732 recibió la bendita imagen de la bienaventurada Señora.

Para esta celebración, se hicieron presentes alrededor de 70 sacerdotes diocesanos y religiosos que acompañaron en la Santa Misa al Sr. Arzobispo Dn. José Guadalupe Martín Rábago quien presidió la Eucaristía a las 11 de la mañana junto con su Obispo Auxiliar Dn. Juan Frausto Pallares y el Sr. Obispo de Ciudad Guzmán, el prelado leonés, Braulio Rafael León Villegas. La Misa, de inicio a fin, transcurrió con toda solemnidad.

También estuvieron en la celebración los seminaristas y se hicieron presentes numerosas hermanas religiosas de las distintas Congregaciones que hay en la Diócesis ya que ellas de manera especial, por su vocación, tienen un cariño muy particular por la Virgen María como modelo, de quien imitan sus nobles y maternales virtudes.

Mientras tanto, durante toda la celebración se podía ver a gran cantidad de fieles que se acercaban al frente de la Catedral, hasta el altar incluso, para saludar con una oración a la Virgen María, expresando con sus rezos y con sus rostros enternecidos un gran amor por la Madre del que es la Luz.

La homilía fue dicha por Obispo Auxiliar Dn. Juan Frausto Pallares quien explicó con claridad el sentido de las expresiones Madre, Santísima, De la Luz, a la luz de la Palabra de Dios proclamada este día.

Muchos de los sacerdotes de esta Diócesis se han consagrado como sacerdotes para siempre bajo la mirada maternal de la Madre Santísima de la Luz en esta Iglesia Catedral; de allí la veneración que se le tiene a lo largo y ancho de toda la Diócesis. De hecho esto mismo se realizará este próximo 19 de junio Domingo de Pentecostés cuando cuatro jóvenes se consagren bajo el regazo maternal de María para el servicio ministerial en la Iglesia. Así mismo todos los sacerdotes que han pasado sirviendo en esta Iglesia diocesana también le rinden tributo aquí y en el Cielo, lo mismo que los Obispos que han presidido dignamente esta Iglesia de León.

Esta celebración que se realiza tradicionalmente el miércoles posterior a la solemnidad de la Ascensión del Señor, es una de las principales en la Diócesis (junto con la del 2 de julio, llegada del cuadro de la Virgen a León) y desde hace muchos años, los feligreses leoneses muestran su cariño y su agradecimiento a la Madre del Cielo visitándola en esta fecha, pero también con visitas continuas todos los miércoles del año, día dedicado a Ella, de manera especial durante el mes de mayo con todas las peregrinaciones de parte de los distintos sectores en la ciudad. La preciosa imagen de la Madre Santísima de la Luz es el magnífico tesoro que guarda de manera especial esta Iglesia Catedral. La imagen se colocó en esta Iglesia que fue dedicada a Ella, ya que desde el origen fundacional de la ciudad se le encomendó a Ella el especial cuidado del Valle de Señora, futura ciudad de León. Los fieles no se dejan de admirar al voltear a ver la imagen de Aquella Señora que con autoridad rescata de las fauces de la maldad a sus tan queridos hijos. Aunque la devoción a la Madre Santísima de la Luz tiene orígenes lejanos ya que nació en Italia a principios del siglo XVIII y rápidamente se extendió por varias partes de Europa, es bien reconocido en todas partes que la feligresía de León, Guanajuato, celebra en esta bella advocación mariana a su Madre, Protectora e Intercesora, por eso le canta: “Gloria, gloria a la Virgen María, protectora del pueblo leonés”.

Esta fue la petición y el sentir de Mons. Martín Rábago este día: “Queremos pedirle a Nuestra Madre Santísima de la luz la lluvia de gracias que haga fecundo nuestro corazón, a veces endurecido, como la tierra seca en estos días, queremos pedirle a nuestra celestial patrona que haga descender la lluvia de frutos sobre nosotros y nos haga dóciles discípulos”.

Antes de concluir la celebración, Mons. Martín Rábago agradeció a quienes le acompañaron e hicieron posible la dignificación de esta festividad y felicitó a la comunidad de fieles que en este día se regocija por la Madre que ilumina el caminar de sus hijos con su gracia y compañía.

“Quiero manifestar mi agradecimiento al Sr. Obispo Braulio Rafael, salido del presbiterio de León y que conserva el afecto y devoción a la Madre Santísima y hoy ha querido acompañarnos en esta celebración. También agradecerles a las autoridades estatales, al Sr. Gobernador, al Presidente municipal y demás personas del ayuntamiento que nos acompañaron, de manera especial agradecer la participación de mis hermanos sacerdotes de este nutrido grupo y de los muchos fieles en representación de todas las parroquias, muchas gracias por su presencia”, así habló el Sr. Arzobispo al concluir la Misa.

Al finalizar la Santa Misa el pueblo le entonó su himno con la alegría que brota de un corazón lleno de fe y devoción. Entonces se pudieron ver diversos gestos de agradecimiento de los fieles y de algunos sacerdotes, quienes de rodillas recorrían el templo para postrarse a sus pies recordando aquél –de rodillas caed a sus pies-, y quienes con lágrimas en los ojos oraban con intensidad, quienes le ofrecían flores y veladoras y otros que desde su interior se comunicaban de forma personal con Ella.

ENTREVISTAS.

Sr. Pbro. Rubén Obregón.

“Estar en esta festividad de la Madre Santísima de la Luz es algo muy importante para mi devoción puesto que Ella ha acompañado toda mi vocación y poder estar aquí es también poder recordar el acontecimiento de mi ordenación sacerdotal y para seguirme consagrando a Ella en un ambiente festivo, yo creo que todos tenemos esta necesidad de seguir volteando los ojos para que interceda por nosotros”.

Sr. Pbro. José de Jesús Reyes Romero

“Yo digo que el sacerdote debe de ser un hombre de amor al Santo Rosario, crecer en esa devoción a la Santísima Virgen María, de manera que yo digo que un sacerdote no puede vivir sin ese amor materno de María, no puede, no será feliz, no le encontrará ese sentido pleno a su sacerdocio sin nuestra Madre”.

Sr. Pbro. Ricardo Méndez

“Este día sin duda para todos es un día especial, es el lugar en el que muchos de nosotros sacerdotes, nos ordenamos, mi grupo nos ordenamos aquí diáconos y fue algo especial porque se siente de verdad la intercesión de nuestra Madre Santísima que es la que nos ayuda a perseverar, así lo viví en toda la formación del Seminario y ahora de una manera diferente en la comunidad con las personas también se vive de una manera especial”.

Sr. Pbro. J. Salomé Lemus Domínguez

“Desde hace diez años, desde que el Sr. Arzobispo me confió aquí su Catedral he sido testigo de la fe tan grande en Dios, en Cristo Nuestro Señor y en un cariño y devoción de hijos muy profunda hacia María Santísima en esta advocación de la Madre Santísima de la Luz, de tal manera que yo puedo decir que he bebido de la fe del pueblo, he bebido de la sencillez, he bebido de la humildad, he bebido de las lágrimas y de la esperanza, de todo lo que es esta fe mariana para nuestra gente, para nuestro pueblo”.

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