Yo no creía que hubiera papás tan malos, hasta que me encontré uno cercano a mí, es tan egoísta que le arrebató a sus hijos los regalos más hermosos y preciados que puede tener un hijo: el amor a Dios, a la Virgen María, el amor propio y el amor a su propia madre. Ese hombre es tan malo y tan egoísta que se quiere a sí mismo más que a sus propios hijos, tanto que a su hijo le ha inculcado un odio profundo e injustificable a su propia madre, lo está haciendo un adolescente inestable, irrespetuoso, egoísta y fuera de sí.
No podía creer que hubiese hombres tan malvados y enfermos, que inducen a sus hijos por el camino del mal, aprovechando la inestabilidad emocional propia de algunos adolescentes, para envenenarles el corazón y obtener provecho para sí mismo.
Hay padres que no merecen ser llamados padres, hay hombres que no merecen esa facultad, en el que además de denigrar la imagen del padre, también lo hacen con la imagen de la madre, al querer que esas mujeres los mantengan toda su vida aunque sea induciéndolas al mal y cuando ellas no lo hacen se enfurecen y se desquitan quitándoles sus hijos o golpeándolas o amenazándolas; parece increíble que hay tantos hombres vividores, mantenidos, sin dignidad que además pisotean la dignidad de su mujer y la de sus hijos.
Hombres que les privan a sus hijos de uno de los derechos que tienen los niños y los adolescentes y todo ser humano “la educación básica” y los traen mendigando y haciendo el mal.
Hay padres tan egoístas y tan enfermos mentales, que hacen tanto daño a sus hijos y no lo quieren reconocer, se pasan culpando a los demás de sus fracasos, de sus frustraciones y les trasmiten a sus hijos el mismo sentir.
Hay padres tan enfermos que sustraen a sus hijos de su hogar con engaños, para llevárselos lejos de la mujer que ha entregado su vida por ellos “su madre”.
Padres, ¡Incúlquenles verdaderos valores a sus hijos, háganse responsables de su educación y de su destino! Su misión es ser buenos padres, no antepongan sus prejuicios y su egoísmo ante el amor verdadero y sacrificado que deben tener a sus hijos. Amen a sus hijos de verdad, enséñenles los verdaderos valores, enfrenten a sus hijos a la vida con dignidad, con amor, con preparación, no los pisoteen, no los mal eduquen, no los desorienten, no hagan de ellos unos patanes, parásitos de la sociedad, no los enfermen ni los hagan dependientes de los demás, infúndanles el verdadero amor a Dios, a la Virgen y a su Madre y hermanos.
Rescátenlos de la muerte que trae consigo el vicio, el odio, los rencores, la drogadicción, los antivalores, no sean padres egoístas. Reflexionen, despierten.
VATICANO, 08 de junio de 2011 (ACI/EWTN).- El Papa Benedicto XVI recordó su reciente viaje a Croacia el 4 y 5 de junio, y explicó que “el matrimonio es la unión de un hombre y de una mujer que, con la gracia de Cristo, se aman y se ayudan para toda la vida, en la alegría y en el dolor, en la salud y en la enfermedad”.
El Santo Padre recordó que la ocasión principal de esta visita era “la I Jornada Nacional de las familias católicas croatas, culminada en la celebración eucarística del domingo pasado, en el Hipódromo de Zagreb, que contó con la presencia de una gran multitud de fieles”.
“En la Europa de hoy, las naciones de sólida tradición cristiana tienen una responsabilidad especial en la defensa y promoción del valor de la familia fundada en el matrimonio, que sigue siendo crucial, tanto en el campo educativo como en el social. Este mensaje tenía, por tanto, una especial importancia para Croacia, que, por su rico patrimonio espiritual, cultural y ético, se está preparando para entrar en la Unión Europea”.
En la Misa para las familias, continuó el Papa, “destaqué el don y el compromiso de la comunión en la Iglesia, y animé a los esposos en su misión. En nuestros días, mientras por desgracia se constata el creciente número de separaciones y divorcios, la fidelidad de los cónyuges se ha convertido en un testimonio importante del amor de Cristo, que permite vivir el matrimonio por lo que es; la unión de un hombre y de una mujer que, con la gracia de Cristo, se aman y se ayudan para toda la vida, en la alegría y en el dolor, en la salud y en la enfermedad”.
“La fe en el Dios que es amor se transmite principalmente a través del testimonio de una fidelidad al amor conyugal, que naturalmente se traduce en amor por los hijos, fruto de esta unión. Pero esta fidelidad no es posible sin la gracia de Dios, sin el apoyo de la fe y del Espíritu Santo”.
Benedicto XVI se refirió luego a la vigilia con los jóvenes, en la tarde del sábado, a quienes dijo que “Dios les busca antes y más de cuanto ellos mismos lo buscan. ¡Esta es la alegría de la fe: descubrir que Dios nos ama primero! ¡Es un descubrimiento que nos mantiene siempre discípulos, y por tanto, siempre jóvenes en el espíritu!”.
El Papa recordó luego el rezo de las Vísperas en la Catedral de Zagreb con los obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas, en donde está “la monumental tumba del beato cardenal Alojzije Stepinac, obispo y mártir. En nombre de Cristo, se opuso con coraje a los abusos del nazismo y del fascismo, y después a los del régimen comunista”.
El Santo Padre dijo que en el encuentro con representantes de la sociedad civil y del mundo político, académico, cultural y empresarial, y con el cuerpo diplomático y los representantes religiosos, en el Teatro Nacional de Zagreb, había rendido “homenaje a la gran tradición cultural croata, inseparable de su historia de fe y de la presencia viva de la Iglesia”.
“Una vez más se mostró patente a todos la profunda vocación de Europa, que es preservar y renovar un humanismo que tiene raíces cristianas y que se podría definir ‘católico’, es decir, universal e integral”.
Un humanismo, explicó, “que pone en el centro la conciencia del ser humano, su apertura trascendente y, al mismo tiempo, su realidad histórica, capaz de inspirar proyectos políticos diversificados pero convergentes en la construcción de una democracia sustancial, basada en los valores éticos arraigados en la misma naturaleza humana”.
Finalmente el Papa agradeció a todos los que han rezado por su viaje y pidió que “por intercesión de la Virgen María, Reina de los Croatas, lo que he sembrado dé frutos abundantes para las familias croatas, para toda la nación y para toda Europa”.
En su saludo en español, Benedicto XVI se dirigió de manera particular a los grupos de España, Puerto Rico, Costa Rica, México, Perú, Argentina y otros países latinoamericanos.
“Os invito –exhortó– a dar gracias al Señor por esta visita apostólica a Croacia, y a rogar, por intercesión de Santa María Virgen, que cuanto he podido sembrar en estos días genere frutos abundantes para las familias croatas, para esa noble Nación y para toda Europa. Muchas gracias”.
Más sobre el viaje del Papa a Croacia en: http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/viajes/croacia2011/
VATICANO., 12 de junio 2011 (ACI/EWTN Noticias). – El Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, Mons. Silvano Tomasi, se congratuló con los encargados de la preparación del proyecto del Protocolo Opcional a la Convención sobre los Derechos de los Niños, porque refuerza “el sistema de derechos humanos”.
El Arzobispo intervino en la 17° sesión ordinaria del Consejo de Derechos del Ser Humano dedicada al derecho de los niños, donde afirmó que el protocolo representa “una palabra de esperanza y de aliento a todos los niños y jóvenes cuya inocencia y dignidad humana ha sido herida por la crueldad presente en el mundo de los adultos”.
“La Santa Sede considera este protocolo (…) una contribución oportuna para reforzar el sistema de derechos humanos. ¡Ojalá nos acerque al objetivo final: la defensa incondicional y el respeto de la dignidad de toda persona, mujer u hombre, niño o adulto!”,
La familia es la piedra angular de la sociedad y el instrumento para el bienestar de los individuos. ¿Es cierto? Cierto. Y estas afirmaciones son comunes en las fuentes católicas, basadas en la antropología cristiana, pero no es tan común oírlas en el mundo laico.
Un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha hecho precisamente esta afirmación.
La nota para los medios que acompañaba el informe, publicada el 27 de abril, señalaba que las familias son una fuente clave de respaldo económico y social para las personas, además de ser un instrumento crucial de solidaridad.
“Las familias proporcionan identidad, amor, cuidado, alimento y desarrollo para sus miembros y forman el núcleo de muchas redes sociales”, afirmaba.
El informe, titulado “Asegurar el Bienestar de las Familias”, reconocía también que la pobreza está aumentando en familias con hijos en casi todos los países miembros de la OCDE.
Los padres se enfrentan, además, a problemas al tratar de combinar trabajo y compromisos familiares. El documento pedía a los gobiernos que adoptasen políticas de apoyo a las familias, dándoles asistencia y ayuda económica con iniciativas como el permiso para los padres y flexibilidad laboral.
Según la OCDE el gasto público medio en prestaciones familiares asciende a poco más del 2.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Una de las áreas en la que más se podría hacer es en las ayudas a la natalidad. Muchas familias quieren tener más hijos, explicaba, y en muchos países la gente no tiene tantos hijos como, según dicen, querrían.
Según el documento, las tasas de natalidad de los países de la OCDE han caído de modo significativo desde donde estaban hace unas décadas, cuando el promedio era de 2.2 hijos por mujer, hasta los actuales 1.7 hijos por mujer.
Los países con un nivel más alto de fertilidad dan un mayor apoyo tanto en forma de pagos en efectivo como en servicios a las familias con hijos pequeños. Las políticas que permiten a las madres un trabajo a tiempo parcial también ayudan a las familias a combinar el empleo y el cuidado de los hijos de modo más eficaz.
Apoyar a las familias no es bueno sólo para los padres, apuntaba el informe. “El bienestar de los niños está íntimamente unido al bienestar de la familia. Cuando prosperan las familias, prosperan los niños”.
Estudio en el Reino Unido.
Los hallazgos de un estudio reciente en el Reino Unido apoyaban la importancia de la vida familiar. A finales de febrero se publicaban los resultados de una encuesta de 2009 realizada en 40 mil hogares por el Institute of Social and Economic Research de la Universidad de Essex.
El estudio abarcaba una amplia gama de temas, pero uno de los capítulos se dedicaba a la familia. Entre los resultados destacan los siguientes puntos.
1. Al tener en cuenta una serie de factores, se descubrió que las personas en parejas de hecho son significativamente menos felices en sus relaciones que las personas casadas.
2. La satisfacción de los jóvenes con su situación familiar está claramente ligada a la calidad de las relaciones con sus padres. En las familias en las que la madre del niño no es feliz en su relación, sólo el 55 por ciento de los jóvenes afirman estar “completamente satisfechos” con su situación familiar, en comparación con el 73 por ciento de los jóvenes cuyas madres son “muy felices” en sus relaciones.
3. Los niños de familias monoparentales son menos propensos a considerarse plenamente felices con su situación.
4. No sorprende que el estudio descubriera que los niños que no discuten con ninguno de sus padres más de una vez a la semana tengan un nivel de felicidad mayor que aquellos que tienen frecuentes disputas. La encuesta también descubrió que la felicidad de los niños mejoraba cuando sometían a discusión temas importantes con sus padres con frecuencia.
5. También es importante cenar juntos en familia. Los niños que no cenan con su familia al menos tres veces a la semana son más propensos a decir que son plenamente felices en su situación familiar que aquellos niños que no cenan nunca con su familia o lo hacen menos de tres veces a la semana.
Calidad.
Otro estudio reciente de Estados Unidos examinaba la influencia de la calidad de la relación de sus padres sobre los niños. La organización Child Tends publicó su estudio el 8 de abril.
Con el título “Calidad de la Relación de los Padre y Resultados de los Niños según Subgrupos”, analiza las respuestas de más de 64 mil padres con hijos de entre 6 y 17 años.
Mostraba que la calidad de la relación de los padres era “asociada de modo continuo y positivo con una serie de resultados del niño y de la familia”. Estos resultados incluyen problemas de comportamiento, rendimiento escolar y comunicación padres-hijos.
El estudio señalaba también que las investigaciones de los últimos años sugieren que las relaciones de mayor calidad de los padres tienden a propiciar en los hijos, actitudes más positivas hacia el matrimonio, que a su vez hacen más probable que haya relaciones y matrimonios de buena calidad.
Comentando este estudio, Elizabeth Marquardt, directora de la página web FamilyScholars.org, y ella misma autora de un libro sobre cómo los hijos se ven afectados por el divorcio, lamentaba el hecho de que el estudio guarde silencio sobre hasta qué punto el estatus marital influía en los niños.
En el comentario que hacía en su página web, explicaba que profundizar en las tablas y estadísticas del estudio sobre el tipo de relación familiar proporcionaba una clave fundamental a la hora de interpretar los resultados. Al desglosar el tipo de familia, la encuesta mostraba que los hijastros tenían el doble de probabilidades de tener problemas de comportamiento, si se los compara con los niños que viven con sus propios padres casados.
Los problemas aumentan para aquellos niños que viven con parejas de hecho. Tenían casi tres veces más probabilidades de tener problemas. Estas diferencias tan importantes también están presentes en otros parámetros, como las relaciones sociales y el comportamiento escolar.
Marquardt mencionaba también que los resultados del estudio mostraban que la calidad de la relación entre los adultos dependía de si estaban casados o no. La mayor estabilidad y durabilidad de una pareja casada son de gran ayuda para los hijos.
El matrimonio es bueno
Aunque la noticia de que el matrimonio es bueno tanto para las parejas como para sus hijos no es nueva, sigue siendo confirmada por las investigaciones. A principios de año, el doctor John Gallacher y David Gallacher, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cardiff, publicaban un artículo en BMJ Student.
En un reportaje publicado el 28 de enero en el periódico “Independent”, analizaban la cuestión de si el matrimonio es bueno para la salud. “La conclusión es que, médicamente hablando, el grupo más longevo es el de los casados”, afirmaba el doctor Gallacher.
Su trabajo hacía referencia a un estudio que involucraba a millones de personas en siete países europeos. Mostraba que, de media, las tasas de mortalidad eran de un 10 a un 15 por ciento inferiores en las parejas casadas. Es decir, mientras más tiempo la pareja estaba casada, mayor la diferencia.
Cuando se trata de los niños, Kay S. Hymowitz, en un artículo publicado por el “Los Angeles Times” el pasado 11 de noviembre, mantenía que las relaciones inestables son más perjudiciales para los niños que la pobreza.
Se basaba en el material publicado en el número de otoño de la revista “Future of Children”. Los artículos de la revista eran la conclusión de un estudio sobre 5 mil niños nacidos en zonas y cuyos padres pertenecían en su mayoría a minorías.
El estudio sobre Familias Frágiles y Bienestar Infantil ha seguido a estos niños que nacieron a finales de los 90.
Al nacer, la mitad de las parejas vivían juntas sin estar casadas, aunque declararon a los investigadores que había mucha probabilidad de que se casaran. Sin embargo, cinco años después sólo el 15 por ciento de estas parejas se había casado, y el 60 por ciento habían roto.
Muchas de las familias rotas tenían problemas económicos y los hijos tenían poco contacto con su padre biológico.
El estudio mostraba que los niños con madres solteras tenían más problemas de comportamiento que aquellos con dos padres y que estos problemas empeoraban con cada ruptura y nueva relación.
¿Responderán los gobiernos al llamamiento de la OCDE a aumentar su apoyo a las familias? El coste de no hacerlo es demasiado alto.
¿Por qué no vivir juntos sin tener que pasar por tantos trámites? ¿Por qué no hacer las cosas más sencillas y evitarnos tanta “faramalla”? ¿Por qué debemos de hacer lo que los anticuados dicen que es el matrimonio, si basta con que nos amemos? ¿Por qué necesitamos un papelito?
Por qué, por qué. Vivir en unión libre, cohabitar, rejuntarse… son palabras que dicen lo mismo: vivir juntos como matrimonio sin estar casados; es una costumbre que cada vez se practica más. Sobre todo porque vivimos épocas en las que se supone que hemos evolucionado, que nos hemos modernizado y se asume que ello significa que debemos sintetizar trámites y evitar procedimientos que tienen una razón de ser, como lo es un matrimonio civil y religioso.
Estas líneas que escribo son para hacer reflexionar sobre la importancia de respetar los peldaños que se deben de escalar para lograr un éxito mucho mayor en una relación que busca ser para toda la vida. La unión libre no es el camino, lo digo burdamente, porque es la verdad.
Claro está que no voy a generalizar, puesto que estoy cierta que mientras escribo ya están comenzando a redactarse los primeros comentarios que me rebatirán diciendo que conocen a parejas que funcionan perfectamente desde hace años sin estar casados propiamente. No lo voy a refutar, pero sí voy a decir que es la excepción que hace a la regla.
Un matrimonio civil y religioso es una relación que se planeó, programó y pensó, pero sobre todo la clave está en que al momento de adquirir la obligación y el derecho de amarse y respetarse todos los días hasta que la muerte los separe —aunque puede ser que no funcione, por razones que en este escrito no nos ocupan—, se llega a un compromiso, a una determinación que el cerebro, el corazón y la esencia misma de la persona adquieren al haber subido los escalones del noviazgo sin saltarse ninguno.
Una relación entre un hombre y una mujer, que alcanza un grado de enamoramiento debe de ser como cuando entramos a conocer una casa que queremos comprar. Cuando llegamos, no pretendemos entrar de inmediato al cuarto principal, pues nos echaría a perder las sorpresas, y el resto de las habitaciones se opacarán si nos las saltamos.
Por ello es imprescindible subir poco a poco sin saltarnos nada, para que al final tengamos una gran idea de lo que queremos comprar, hacerlo con seguridad y sobre todo que sepamos que es para toda la vida, sin titubear.
Cuando hacemos lo contrario y decidimos que es mejor saltarse toda esa “perdedera de tiempo” para mejor vivir juntos y “así nos conocemos mejor”, si no funciona, “total cada quien para su casa” y listo, entonces se vuelve una relación totalmente condicionada. Leyeron bien, muy bien, el matrimonio nos da un compromiso, la unión libre una condición.
Vivir juntos antes del matrimonio es una práctica muy común para las parejas de muchos países. Muchos lo defienden basándose en que permite a los futuros marido y mujer conocerse mejor mutuamente.
Sin embargo, existen evidencias abundantes de que la cohabitación, o unión libre, es más un obstáculo que una ventaja a la hora de prepararse para el matrimonio. Michael y Harriet McManus publicaron un libro titulado “Living Together: Myths, Risks and Answers” (“Vivir Juntos: Mitos, Riesgos y Respuestas”) (Howard Books), que documenta su investigación sobre este tema.
Los autores, fundadores de la organización Marriage Savers, Salvadores de Matrimonios, advierten que las parejas que cohabitan antes del matrimonio tienen más probabilidades de divorciarse después, ya que hay una gran diferencia, afirman, entre un lazo permanente como el matrimonio y vivir juntos en una relación condicional.
Lo que sucede, queridos lectores, es que lo típico de la cohabitación es que los dos individuos estén por lo general más preocupados en obtener satisfacción de la otra persona. En cambio, en el matrimonio los esposos tienden a centrarse más en dar satisfacción a la otra persona. Hacer feliz al otro para que por añadidura se sea feliz.
Injusticias
Uno de los mayores problemas con la cohabitación es que las dos partes suelen comenzar a vivir juntos por motivos muy diversos: 1) Mientras que muchas mujeres lo consideran como un paso hacia el matrimonio, 2) Los hombres lo hacen por conveniencia, y no como un compromiso en firme.
Además, estudios revelan que la cohabitación típica no es una división del 50-50 de los gastos y obligaciones. Las mujeres tienden a aportar más, tanto en términos monetarios como de trabajo doméstico.
Asimismo, se ha demostrado que las agresiones físicas contra mujeres son mucho más comunes entre parejas en cohabitación que entre casadas. La violencia grave y el asesinato están mucho más presentes entre parejas que no están casadas. Son personas que se caracterizan por ser irresponsables y que no están dispuestas a asumir un compromiso. Esto provoca que, muchas veces, sean hombres dominantes que quieren hacer su voluntad.
Los hijos
Por otro lado, si esta cohabitación no da el paso al matrimonio y de ahí surgen los hijos, está en boga el bienestar de éstos. Los niños de las parejas que conviven sin estar casadas tienen grandes desventajas. Comparados con los hijos de matrimonios, presentan un mayor índice de delincuencia, les va peor en los estudios y sufren psicológicamente del ambiente de un hogar inestable.
Asimismo, dado que las parejas que viven en unión libre tienen un índice de ruptura mayor en comparación con las parejas casadas, trae consigo más estrés y tensión para los hijos. Mayores índices de abuso infantil y más violencia familiar.
De igual forma, está comprobado que cuando hay hijos en una relación de unión libre, casi siempre son criados por un solo progenitor, normalmente la madre. En un gran número de países hay 50 por ciento de probabilidades de que un niño pase algún tiempo viviendo sólo con uno de los papás antes de alcanzar la edad adulta. Lo cual es funesto porque los hijos tienen la necesidad psicológica de vivir con padre y madre para desarrollar al máximo su potencial.
Cuando una pareja vive en unión libre, tiende a tener un sentido de la identidad de la pareja más débil, menos voluntad de sacrificarse por el otro, y menor deseo de ver que la relación se proyecte a largo plazo. Cuando tienen hijos viviendo este estado civil, el índice de ruptura es más del doble que en las parejas casadas con hijos. La cohabitación se debilita aún más cuando tienen hijos.
Preocupación social
Lo más recomendable es ir paso a paso conociendo a la pareja, no por comenzar a tener relaciones sexuales antes y compartir el gasto tendremos seguridad en el matrimonio. Lo importante es asumir una responsabilidad, estar dispuestos a ser padres, porque una relación sexual implica en un porcentaje muy alto la posibilidad de una nueva vida, y sobre todo estar dispuestos a hacer feliz a la pareja sin esperar nada a cambio.
Si pensamos así, de manera desprendida, sin egoísmo estoy segura que habrá menos Jefas de Familia, menos divorcios y más niños felices dando grandes beneficios en la edad adulta a la sociedad.
Yo tambien tengo pensamientos suicidas, y me da mucha pena en realidad, ya que siento que soy malagradecida con la vida, con mi familia y con DIOS.
Yo confiaba mucho en él, antes era feliz, sana, buena, etc. de pronto todo se volvió gradualmente oscuro, y sin darme cuenta todas las tardes me encuentro llorando en mi ventana mirando el cielo, a la gente, a la perfecta naturaleza y pensando por qué a mi.
ya nada tiene sentido para mi. Y cada mañana prometo levantarme, pero cae la tarde y vuelvo derrotada a mi ventana a llorar. Eso no es vida. Me siento vacía, sucia, malagradecida y para colmo covarde, porque quiero acabar con mi vida pero no encuentro maneras que no causen dolor y que sean de facil acceso. Una pistola por ejemplo.
En fin por ahora me ago cortes en los brazos para poder acceder de a poco a las venas, pero dudo mucho que eso algun dia pase.
Hola soy del m.p.a d tenancingo
Y solo les deceo felises fiestas y q
Recuerden q xto los ama
Soy una ex miembro de la JCFM, en los anos sesenta y esta organizacion formo a muchas de nosotras que hoy ya despues de haber formado una familia y seguir con nuestro apostolado de diferentes formas. Quiero saber donde puedo comprar el distintitvo ya que una querida hermana apostolica acaba de fallecer y quiero durante su funeral (de cenizas)depositar el distintivo y cantar el himno de la JCFM. Por favor decidme si es posible comprar un deistintivo y enviarlo por correo a Chih.
Un gran agradecimiento de antemano.
Hola!!!!
Soy Mario Soy padillista de la delegacion de Nogales Ver.
Que digo esta Chida LA pagiNa!!!
MPA es LO MEJOr
SALU2!!!
UNIDOS TODOS…
K TAL AMIGOS ME ENCANTA KE PONGEN ESOS TEMAS SABEN YO TAMBIEN PERTENESCO A UN GRUPO DE PENDILLAS Y ES LO MAXIMO. BYE,BYE